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Este es el Gran Poder de Dios PDF Imprimir E-mail

Octubre 05 de 2010

ESTE ES EL GRAN PODER DE DIOS

El día que apedrearon a Esteban se hizo una gran persecución en la iglesia que estaba en Jerusalén; y todos fueron esparcidos por las tierras de Judea y de Samaria, salvo los apóstoles. Hechos 8:1

Cuando los discípulos preguntaron al Señor, después de su resurrección, que si restituiría el Reino a Israel en ese tiempo, Él les responde que no era de ellos saber los tiempos y las sazones que el Padre puso en su sola potestad. Pero les añade que recibirán el poder del Espíritu Santo que vendría sobre ellos; y que le serían testigos en Jerusalén, y en toda Judea, y en Samaria, y hasta lo último de la tierra. Hechos 1:6-8. Es esta la manera de Dios para restituir el Reino a Israel, mediante su Santo Espíritu, para que podamos ser sus testigos hasta lo último de la tierra y anunciar la Palabra del Evangelio.

Nos dice la escritura que cuando se anunció la Palabra en Samaria, había allí un hombre llamado Simón, el cual antes ejercía la magia en aquella ciudad, y había asombrado a la gente, diciéndose ser algún grande; al cual todos oían atentamente, desde el más pequeño hasta el más grande, diciendo: Este es el gran poder de Dios; Y le estaban atentos, porque con sus artes mágicas los había asombrado mucho tiempo. Hechos 8:9-11

Hermanos y amigos, de igual manera hoy, hay muchos Simones ejerciendo la magia y asombrando a la gente, que dicen ser algún grande; a quienes se encuentran escuchando desde el más pequeño hasta el más grande y diciendo: que esto es el poder de Dios; con sus artes mágicas los han asombrado por mucho tiempo.

Pero nos dice la escritura que oyeron el Evangelio del Reino de Dios y creyeron, ¡ALELU-JAH! Incluso que el mismo Simón creyó y que estaba atónito viendo los milagros y grandes maravillas que se hacían. El tiempo está cercano, en que habrá un derramamiento poderoso del Santo Espíritu, y se predicará la Palabra del Evangelio con señales y prodigios, entonces muchos que han estado por largo tiempo creyendo que la magia con que han estado asombrados es el poder de Dios, creerán al verdadero Evangelio.

Cuando los discípulos oyeron que Samaria había recibido la Palabra, fueron y oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo (porque no lo habían recibido aún). Entonces les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo. Hechos 8: 14-17

Cuando vio Simón que por la imposición de las manos de los apósteles se daba el Espíritu Santo, les ofreció dinero, diciendo: Dame también a mi esta potestad, que a cualquiera que pusiere las manos encima, reciba el Espíritu Santo. La respuesta de Pedro fue: Tu dinero perezca contigo, que piensas que el don de Dios se gana por dinero. No tienes tu parte ni suerte en este negocio; porque tu corazón no es recto delante de Dios. Hechos 8:18-21

Muchos Simones magos de hoy piensan que el don de Dios se consigue por dinero y usan las cosas de Dios para negocio y beneficio propio, enseñan esta misma doctrina, entonces muchos asombrados con sus artes mágicas, hechizados, llevan allí su dinero esperando conseguir el favor y el don de Dios; la magia que los tiene pensando que es el poder de Dios, les enseña a guardar ritos, mandamientos y doctrinas de hombre, y a buscar a Dios para que les de las cosas del mundo.

Pero escucharán el Evangelio del Reino y no serán más para rapiña, escucharán que la bendición no es el dinero, sino la vida de Cristo; que el asunto no es hacer un pacto con Dios como Jacob en su huida de casa, diciéndole que daría su diezmo, si el señor le daba lo del mundo y en últimas si hacía la voluntad de él (De Jacob), escucharán que el verdadero pacto es un pacto de sangre, nuestra vida por la de Él.

Los Simones magos no tiene parte ni suerte en el negocio del Evangelio verdadero ya que sus corazones no son rectos delante de Dios. Sin embargo el Señor les dice: Arrepiéntete pues de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te será perdonado este pensamiento de tu corazón; ya que han estado atrapados en prisiones de maldad.